Un embudo te dice dónde se va la gente. Una grabación de esa persona exacta, atada al mismo evento, te dice por qué.
Escribe un dominio. Abrimos esa página en un navegador de verdad, la grabamos y te devolvemos la grabación acá mismo. Sin cuenta, sin instalar nada.
Una página, un navegador, una visita.
La mitad de los carros no llega al checkout. El dato es cierto, se repite todos los meses y no te dice nada que puedas arreglar. La pregunta que sigue siempre es la misma: ¿qué estaba mirando esa gente?
Analítica para la caída, monitoreo de errores para el stack trace, un ticket de soporte para la anécdota y un ambiente de pruebas para reproducirlo. Cuatro herramientas, cuatro identidades de la misma persona y ninguna forma de alinearlas en un mismo reloj.
La grabación, los errores y las llamadas de red están en una sola línea de tiempo, porque salieron de un solo pipeline. No hay nada que reproducir: estás mirando el original.
Muévete por la línea de tiempo hasta donde quieras. Sáltate los minutos muertos y quédate en los dos segundos que importan.
Errores no atrapados y promesas rechazadas sin manejar, en el mismo reloj que la grabación y deduplicados para que un ciclo roto no inunde la sesión. Haces clic en uno y caes en ese cuadro.
Método, dirección, estado y duración de cada llamada que hizo la página mientras la mirabas. Las direcciones se redactan en el navegador.
Lo que la gente escribe en un campo se reemplaza en el navegador, no de nuestro lado. Después no hay nada que redactar, porque nunca se escribió.
La grabación lleva la misma persona que tus eventos, resuelta por el mismo grafo de identidad. Que alguien inicie sesión a mitad de camino no lo convierte en un segundo desconocido.
Las apps de Expo y React Native graban como cuadros y llegan al mismo player, detrás de un opt-in. El enmascarado ocurre en el dispositivo: un cuadro que no se puede enmascarar se descarta.
Casi todos los stacks le atornillan un grabador a la analítica y esperan que los dos se pongan de acuerdo sobre quién es un usuario. Kilden graba dentro del mismo pipeline por donde ya pasan los eventos: misma identidad, mismo reloj, misma verificación. Una caída en un embudo es una lista de grabaciones, porque nunca fue otra cosa.
Una ilustración. Los identificadores son inventados; las cuatro lecturas son los cuatro lugares donde esa persona ya aparece.
No pudimos procesar ese pago. Inténtalo de nuevo.
El enmascarado está activo: el número de tarjeta nunca salió del navegador. Haz clic en una excepción para saltar hasta ella.
Enmascarado apagado: esto es lo que mostraría una grabación sin enmascarar. Vuelve a activarlo.
Una ilustración, no la grabación de nadie: una sesión escrita a mano, para que un ejemplo en un sitio de marketing no pueda vencer ni filtrar nada.
El grabador es un script aparte que solo se descarga en proyectos con la grabación activa. El sorteo del muestreo ocurre adentro, después de la descarga, así que a un visitante que queda fuera de la muestra igual le costó el script y no graba nada.
Lo que está sobre la línea es lo que replay hace hoy. Si una capacidad no aparece, asume que todavía no existe: preferimos que te enteres acá y no después de instalar.
# npm install kilden import kilden from 'kilden' kilden.init('wk_…')
Dos líneas, y ninguna tercera para replay.
No hay nada que agregar. La grabación es un interruptor en la configuración del proyecto, así que nunca necesita un cambio en tu sitio: se aplica en la siguiente carga de página, no en una pestaña que ya está abierta.
El enmascarado ocurre en el navegador, antes de que se transmita nada. Lo de abajo viene activo desde la primera grabación; aflojarlo es un cambio explícito que haces tú.
Son dos relojes distintos. La grabación se borra del almacenamiento a los 30 días, en todos los planes. Los eventos siguen tu plan —180 días en el gratis, 730 días en Pro— así que el registro sobrevive al video.
Tú eres el responsable del tratamiento y nosotros procesamos según tus instrucciones, con contrato de encargo a pedido y lista pública de subencargados. La Ley 21.719 chilena queda en el mismo pie que el RGPD.
Una sesión grabada cuenta una vez, dure lo que dure. En el plan gratis el cupo es un tope, no una boleta: la grabación se detiene hasta que cambia el mes. Ver todos los precios →
El grabador es un script aparte, que solo se descarga en proyectos con la grabación activa y nunca si la apagas. Guarda y comprime fuera del camino crítico, y no agrega ninguna petición bloqueante a la carga de la página. Si mides una regresión, avísanos: para nosotros es un bug, no un costo aceptable.
El cumplimiento depende de cómo lo uses, no de un sello del proveedor. Lo que ponemos nosotros: lo que la gente escribe en un campo va enmascarado desde el navegador por defecto, un atributo excluye un elemento y todo lo que tiene adentro, borrado a pedido, y una ventana de retención fija y publicada. El aviso de privacidad y el flujo de consentimiento siguen siendo tuyos, y lo mismo vale para la ley chilena.
Sí. Las grabaciones llevan la misma persona que los eventos, así que el perfil lista sus sesiones al lado de su historial. En usuarios con sesión iniciada esa identidad va verificada con un token que firma tu backend.
Viene incluido en el plan gratis con un cupo mensual, y con uno más grande en Pro más una tarifa por grabación cuando lo pasas. En el gratis el cupo es un tope duro y no una boleta. Los asientos son gratis en todos los planes.
Sí: el grabador mira la página, así que le da lo mismo quién la renderice. No hay paquete específico por framework que instalar ni integración con el router que configurar.
Sí, en Expo y React Native: esas graban como cuadros y llegan al mismo player, detrás de un opt-in. SDK nativos de iOS y Android todavía no existen. La web móvil, en el navegador del teléfono, se graba como cualquier otra página.